En este hermoso cuento corto para niños cuenta sobre dos zorritos se quedan en su cueva mientras su mamá sale a buscar comida. Ellos, en vez de esperarla, al rato se van a jugar. Con delicadas y expresivas ilustraciones, esta historia narra una situación cotidiana para los niños que suelen hacer travesuras cuando están solos, sin medir las consecuencias.