Lilo es un perro que tiene las patas muy cortas y la cabeza algo grande. Vive con Emi (de 11 años) y con los abuelos de la chica. Lilo se da cuenta de que la niña está triste y no tiene ganas de jugar ni de llevarlo al parque. Su olor ha cambiado y él percibe olor a miedo cada vez que otra niña se aproxima. Decide investigar por qué aparece el olor a miedo cuando las dos se cruzan