Nueva España fue ajena los principios ilustrados en materia penal que sugerían un trato humano para quien estaba sujeto a un proceso de carácter criminal.
El lector de esta obra encontrará en ella una reflexión histórico-juridica acerca de la justicia y el crimen en la Nueva España del siglo XVIII, dos elementos que la autora engarza con el hilo de la reflexión en torno al naciente discurso moderno de los derechos humanos.