El juego de pelota mixteca no es algo del pasado. Muchas familias lo practican y están orgullosas de participar en un deporte antiguo que no ha dejado de evolucionar. Misael pertenece a una familia que ha jugado pelota mixteca desde hace muchos años: su padre su abuelo y su bisabuelo fueron grandes jugadores y hoy el hijo de Misael mantiene la tradición.