Los seres humanos del presente somos resultado de los pasos dados por nuestros antepasados, desde los más cercanos, nuestros padres, hasta los más antiguos. Por más distantes en el tiempo o en la distancia, las huellas del quehacer humano nos nutren, y de ellas heredamos ideas, costumbres, tecnología, instituciones y modos de vida, los cuales se han ido moldeando y perfeccionando a lo largo de siglos, gracias al desarrollo de los individuos y sociedades que nos antecedieron.