Una mujer. Un hombre. Una ciudad. Dos personas con problemas cuyos destinos acaso se crucen. Mathilde y Thibault. Dos siluetas que se desplazan por París entre millones de personas. Ella perdió a su marido, se ha quedado a cargo de los tres hijos y encuentra un motivo para levantarse cada día, su salvación, en su trabajo en el departamento de marketing de una empresa alimentaria. Él es médico y recorre la ciudad entre un tráfico infernal visitando a pacientes, que en ocasiones tan solo buscan que alguien los escuche.