La seguridad en la utilización de medicamentos es una estrategia transversal de gran importancia en todos los sistemas sanitarios, también en el hospital. Es necesario establecer prácticas que hagan difícil o imposible que ocurran los errores. Existe riesgo aumentado de errores de medicación en niños. Esto se debe fundamentalmente a la necesidad de realizar cálculos de dosificación, basados individualmente en el peso, edad o masa corporal del paciente y su patología.