Tardé tres años en escribir este libro que, para mí vale mucho por que leí libros, manuales, me documenté y asesoré para dar a mis lectoras y alumnas una idea clara y sencilla, de lo que es volver a retomar la etiqueta en la mesa. Tener toques de refinamiento no nada más cuando tenemos invitados, si no diariamente como puede ser: doblar las servilletas de tela con algún motivo especial, poner flores en el centro de la mesa haciendo contraste con el color del mantel, presentar los alimentos en platones decorados y sobre todo regresar a esas sobremesas en las que la familia comentaba por horas anécdotas y chistes, tomando el postre acompañado de un buen café, dulces confitados y licores deliciosos.