La necesidad de precisar el sentido de los valores o virtudes, y de sus opuestos, los antivalores o vicios, motivó la creación de este diccionario.
Tal empresa condujo de manera obligada a consultar los estudios teológicos y filosóficos que acerca de las virtudes realizara Santo Tomás de Aquino, como Cuestiones disputadas sobre las virtudes en general, Sobre el mal, Sobre las virtudes cardinales y la Suma teológica.