Imagínese si se encontrara en un parque, café o restaurante con algún autor universal; piense que ese personaje sea Nietzsche, Hegel, Tomás de Aquino o Platón. Sería una maravilla dialogar sobre el amor y el Estado con Sócrates y Aristóteles; quizá poder discutir del derecho con Kelsen, Ronald Dworkin y John Rawls; intercambiar ideas sobre economía con John Stuart Mill, Adam Smith o Malthus; hablar de política con Hobbes y Maquiavelo.