Un trueno irrumpe en el medio de la plaza de San Pedro el día de Pentecostés, destruyendo un obelisco y provocando simultáneamente la muerte del Papa que oficiaba la misa. Poco después, en el Vacticano se desata una serie de hechos inquietantes: monjas embarazadas, suicidios grupales religiosos, exorcismos... todas las pistas parecen conducir hacia la enigmática figura de un angel-demonio.