La nueva edición de un texto cuyo propósito principal es la formación de nuevos abogados adquiere una responsabilidad particular, ya que ademas de cubrir todos los temas del programa y explicar de manera sencilla los conceptos mas complejos, el mayor reto del autor esta en darle un sello personal. Rodolfo Montiel, en el prologo de esta obra, comparte con Gómez Lara la idea: "la necesidad de que, en nuestra América Latina, la enseñanza de las materias procesales tienda a inculcar en los estudiantes una conciencia critica, mediante su acercamiento a la realidad jurídica porque considero que de esta manera se coadyuva a preparar profesionales consientes de su responsabilidad individual y social, vale decir, histórica"