Aunque toda relación entre un hombre y una mujer suele iniciarse con una oleada de pasión y entrega mutuas, en ocasiones, de una manera gradual, va apareciendo el lado oscuro, agresivo e inquietante de él: se trata del misógino, un hombre que, aun amando a su compañera, se comporta con ella como si la odiara; a veces el agravio es muy sutil, pero otras la critica abiertamente...