Sin duda una de las mayores riquezas que tenemos son nuestras emociones. Esta es una invitación a detenernos en ellas y generar espacios para que nuestros hijos e hijas puedan navegar en este mágico mundo del sentir. . . ?Libro bello. profundo y poético. Abre delicadamente la puerta para que padres o abuelos puedan ayudar a un niño a reconocer y hablar de sus emociones en conflicto.?