Si te cuesta mantenerte al día con las tareas domésticas, probablemente tengas una razón de peso, como ansiedad, fatiga, depresión, TDAH o falta de apoyo. Para la terapeuta KC Davis, el nacimiento de su segunda hija marcó el inicio de un ciclo de estrés y desorden que la sumió en una profunda falta de motivación y autoestima.