Ambientada entre 1927 y 1933, esta continuación de las peripecias de la familia Péricourt se inicia con el funeral del patriarca Marcel, una ceremonia multitudinaria a la que asiste todo aquel que es, o aspira a ser, alguien en París.
Sin embargo, las cosas no pintan demasiado bien para Madeleine, la heredera del ingente patrimonio familiar.