A veces vivimos centrados en el pasado, que está lleno de buenas y malas experiencias, dolor, frustración.
A veces, no podemos desligarnos de relaciones o situaciones caducas, y repetimos una y otra vez los mismos patrones de conducta, sin permitirnos probar actitudes nuevas. Otras veces buscamos huir del pasado, enojados y temerosos de los fantasmas que arrastramos.