«No.» Una palabra sencilla, pronunciada en un porche en el verano de 1936. Un «no» que perseguirá a Kitty Milton y a su familia el resto de su vida.
Kitty y su esposo Ogden pertenecen a los Milton, una poderosa estirpe de Nueva York que pasa los veranos en su mansión de la isla de Crockett, su paraíso particular.