Glinka es la adorada perrita de la familia Genauer, que tras una vida alegre y amorosa ha llegado al final de su existencia, por lo que principalmente las pequeñas Gabriela y Ana Luisa deben prepararse para decirle adiós. Sus padres María y Xavier, además de su propia despedida de la perrita, intentan ayudar a sus hijas a entenderlo, como cuando su madre les explica: «Con el paso del tiempo las vidas terminan.