En los últimos años los rompimientos de pareja y los divorcios han aumentado por motivos superficiales, la infidelidad, el abuso psicológico y la violencia ya no son las causas más importantes de separación, sino la incompatibilidad de caracteres", el incumplimiento de expectativas o la desilusión al ver a una princesa transformada en bruja o a un sapo que jamás se transformo en principie. Hoy, pequeñas desilusiones producen grandes peleas.