Hay un famoso dicho que reza: “Nadie se muere a la víspera”. Pero el Doctor Bayter, quien trabajó durante 20 años como médico intensivista en una Unidad de Cuidados Intensivos, está seguro de que no es así.
Él cree con firmeza que la enfermedad y la muerte se construyen a partir de las decisiones que tomamos día a día, en especial a partir de los alimentos que llevamos a la boca, por dar placer a la lengua, pero que acaban con la capacidad autosanadora del cuerpo.