Al principio de los tiempos, hace miles de millones de años, todo era oscuridad. Luego surgió la luz y, donde todo era silencio, irrumpió el sonido. Las galaxias se multiplicaron. Se crearon y destruyeron estrellas y sistemas solares. A lo largo de 4,000 millones de años, este planeta se convirtió en un cuerpo complejo y vibrante. La actividad volcánica bajo los océanos formó supercontinentes, grietas, placas tectónicas y masas continentales.
Somo la síntesis de todo lo que ha existido en el universo, en nuestra galaxia, en nuestro sistema solar y la madre Tierra. Los enormes cuerpos celestes que flotan en el cosmos son nuestros primeros antepasados.