Más que satanizar el consumo del alcohol, la intención de este libro es proporcionar en el individuo y en la sociedad la reflexión acerca de que debe ser la persona humana la principal responsable de su propia conducta ante la ingesta de bebidas embriagantes, pues es bien sabido que el consumo de alcohol entre adolescentes y jóvenes crece cada día más en nuestro país, y que los daños que ocasiona sobre el organismo en general y el cerebro en particular son irreversibles, además de los altos índices de violencia y accidentes de tránsito que su abuso genera.