La formación de personas autónomas y creativas es el principal objetivo de los sistemas educativos. Pero ¿cómo lograr ese propósito y cumplir al mismo tiempo con los numerosos fines de los programas escolares?
Esta obra provee al maestro de los conocimientos y las herramientas indispensables para ayudarlo a resolver el dilema planteado por la necesidad de llevar a la práctica los programas educativos establecidos, por una parte y, por otra, fomentar la iniciativa intelectual del educado.