La tendencia actual de apertura generalizada de los mercados mundiales (el llamado proceso globalizador) hace cada día más difícil el competir con las empresas extranjeras. La participación exitosa de las empresas mexicanas en el contexto mundial depende no sólo de conocer adecuadamente las técnicas y procedimientos que intervienen en las negociaciones, sino además, de conocer a profundidad las características culturales de los diversos países del mundo.