Los cuentos populares de Egipto muestran una imaginación de una fecundidad y diversidad extraordinarias.
Esto se explica, sin duda, porque Egipto, a lo largo de la historia, ha sido una tierra habitada por sucesivos pueblos de civilizaciones y procedencias muy diferentes: pueblos de origen asiático (sirios, mesopotamios, turcos, persas), griegos y europeos, árabes nómadas, judíos, beréberes y negros del África central.