Las increíbles y divertidas fotografías de los perros bajo el agua se han convertido en una auténtica sensación en todo el mundo.
Mirado desde fuera, parece un ejercicio sencillo: un perro salta, el agua salpica y su cabeza empapada emerge triunfante con una pelota entre los dientes. Sin embargo, debajo del agua se crea todo un ballet de dientes afilados, de burbujas, de patas, pelos y orejas a merced de la corriente.