Ante la tumba de su abuelo, Johanna se hace mil preguntas acerca de aquel horrible secreto que descubrió hace poco: su abuelo, a quien quiso y admiró siempre, fue un soldado nazi que perjudicó a varias familias judías. Esta es una magnífica novela que, a través del flujo deliberado de consciencia de la protagonista, habla de la culpa, de la búsqueda de la verdad, de la propia responsabilidad ante el pasado y de la pérdida de la ingenuidad cuando se comprende que el mundo no es lo que siempre se ha creído.