En Circe cunde la inquietud. Cada semana un niño desaparece sin dejar rastro. El miedo y la desconfianza recorren la ciudad junto con los grupos de búsqueda. Casi al mismo tiempo, una forastera,Amial , inaugura la confintería Cabello de Ángel, cuya especialidad son unos irresistibles pastelillos llamados Huesos de Angelito.