Con La clave secreta del Universo el genial Stephen Hawking y su hija Lucy han conseguido acercar a los pequeños, y no tan pequeños, las maravillas y los secretos del Universo, y demostrarnos que la ciencia también puede ser divertida y apasionante. A George nada le gusta más en el mundo que mirar las estrellas; también le encantaría tener un ordenador con el que navegar y conocer más sobre el Universo, pero sabe que eso es misión imposible.