Martín Fernandez de Navarrete, antes de haber realizado un estudio minucioso del genio de Cervantes que dio nueva vida en el siglo XIX al Quijote- y que todavía hoy resulta fundamental para entender al manco de Lepanto-, se embarco en la tarea de documentar en bibliotecas de España y Portugal los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV. Esta búsqueda lo llevo inevitablemente hacia la figura del gran descubridor de América, Critobal Colon.