El tesoro de la selva lacandona, miles de hectáreas pobladas de la madera mas fina de America, fue descubierto en 1822. a partir de entonces, un puñado de hombres de grandes ambiciones y algunas compañías de tabasco, apoyadas por inversionistas e importadores extranjeros, llevaron esa madera preciosa desde puertos del golfo de México hasta los muelles de nueva york, donde Liverpool y Londres, donde su colorido y belleza causaron una fascinación permanente.