La autora revisa los alcances y las limitaciones que los estudios anglosajones ofrecen al respecto, y nos propone, a partir de ello, un marco basado en el análisis de la teoría del patriarcado, la organizacional y la del contexto político, para ofrecer, finalmente, una explicación a fondo para entender el porqué la jerarquía universitaria con predominio masculino genera prácticas excluyente y cómo éstas se encuentran conectadas a las estructuras políticas y burocráticas en el contexto mexicano.