En estas obras fundamentales en la narrativa de la Revolución, escritas por una de las plumas más claras y elegantes de la literatura nacional, Martín Luis Guzmán combina rigor histórico con una prosa amena para retratar la complejidad de los personajes y los eventos que forjaron el México de hoy. En la historia no hay héroes o villanos: hay hombres y mujeres que enfrentaron una coyuntura y, muchas veces, un sino trágico.