¿Por qué inculcamos devoción a otros héroes, casi todos falsificados, que tienen los defectos de Cortés pero carecen de sus cualidades?...
El día que podemos colocar y respetar un monumento al principal impulsor de nuestra nacionalidad, encontraremos nuestra otredad, lo que nos falta. Nos sentiremos mejor. Será tarde, pero un error resarcido es un acierto doblemente satisfactorio.