Cuando las tropas aliadas entraron en Europa tras vencer a la maquinaria de guerra nazi, hallaron un panorama desolador. Los múltiples campos de concentración y exterminio diseminados por el continente mostraban las huellas de uno de los mayores crímenes de la Humanidad: el llamado Holocausto. Millones de personas, incluyendo ancianos, mujeres y niños, habían sido perseguidas, recluidas y exterminadas en masa.