Rompió con el modo tradicional de ver el mundo al llevar hasta el extremo la confianza en los sentidos como fuente de conocimiento. Así. Defendió que lo único que se puede conocer de un objeto es lo que se percibe de él, no lo que es en sí, y concluyó que la realidad física solo existe en tanto que es percibida o pensada por alguien. Para fundamentar esta teoría, el pensador irlandés utilizó numerosos argumentos, muchos de los cuales siguen teniendo interés y una actualidad incuestionables.