Desde finales de 2021, la economía mundial ha tenido incrementos en las tasas de interés e inflación motivados, básicamente, por el rompimiento en las cadenas de suministro originado por la pandemia del coronavirus disease (Covid-19), lo que parecía temporal. Ahora, hay otro factor para continuar esa escalada de precios, como resultado del conflicto en Ucrania, por lo que todo indica que 2022 también será un año de incertidumbre.