La calidad en la prestación de servicios es un concepto muy subjetivo, ya que cada cliente la percibe de manera diferente, de acuerdo con el trato que espera recibir. Por su parte, las organizaciones que ofrecen productos o servicios tienen la obligación de satisfacer con calidez y calidad las necesidades del consumidor, pues en ello radica el éxito de las empresas líderes.