Todos deseamos alcanzar la felicidad y encontrar un sentido más profundo a nuestra vida, pero los estamos buscando en los lugares equivocados. Cuando nuestra sensación de plenitud depende de personas u objetos externos un trabajo muy deseado, una nueva casa, unas vacaciones espléndidas o incluso una nueva relación, tarde o temprano acabamos sintiéndonos insatisfechos.