Un día en la vida del general Obregón aspira a ser, en cierta forma, lo opuesto a una biografía: se propone, paradójicamente, ser una instantánea, un corte, una mirada detenida en un momento localizado y cargado de sentidos: la entrada de Alvaro Ogregón a la ciudad de México el 15 de agosto de 1914 al frente del cuerpo de ejército constitucionalista del noroeste.