Los días en Corral siempre son soleados y tranquilos desde que Rius y sus amigos devolvieron el orden, pero esta armonía se romperá cuando inicie una lluvia que parece no tener fin: los ríos y las presas se desbordan, los truenos y rayos son sinónimo de angustia y ¡el Rey Trollino ha desaparecido!