El protagonista, testigo y hábil narrador oral de estas historias, es un anciano y experimentado Belcebú, quien, tras haber pagado por sus pecados de juventud y haber sido perdonado por Su Eternidad, asume con tesón la educación de su nieto Jasín por medio de relatos y reflexiones perspicaces sobre la vida humana en nuestro lejano y atribulado planeta.