Los dioses están prohibidos en el reino de Middren, pero ahora están despertando y hay rumores de guerra. La matadioses Kissen se sacrificó para derrotar a la diosa del fuego Hseth, que asesinó a su familia y puso en peligro a sus amigos.
Pero no es tan fácil destruir a los dioses, y el poder de Hseth amenaza con renacer con una fuerza aún mayor y sed de venganza.