Colorido e integrante, la primera novela de Alfredo Núñez Lanz nos cuenta la historia de la devoción a un Cristo rescatado del incendio de una iglesia, el Señor de las Llamas, al que la feligresía va trasladando de casa en casa para protegerlo. Pero sobre todo, esta novela es una historia de amor, de una necesidad de posesión desgarrada y sin esperanza, en el doloroso y contradictorio silencio impuesto a quienes sufrían por el amor que aún no se osaba decir su nombre.