“Cada vez tengo más claro que no volveré a ver mi propia casa y que dondequiera que vaya sólo seré un vagabundo sobre la faz de la tierra. Aquellos que son capaces de empezar una nueva vida dondequiera que estén pueden considerarse afortunados. […] El único camino que se nos abre ahora es el de abandonar la escena, tranquilamente y con dignidad.