Los capos a los que ayudó a encarcelar lo conocen como Roman Caribe -uno de sus tantos sobrenombres- y sus contactos del FBI, la DEA y la CIA como C. S. 96 (Confidential Source 96).
Ésta es la impresionante historia de Caribe, quien operó y coordinó durante años una red de entrega de narcóticos en los Estados Unidos, provenientes de algunos de los cárteles más importantes y mortíferos de México.