Escrito a raíz de la muerte de Lenin, en pleno debate sobre la naturaleza de la revolución por él dirigida, este opúsculo de Lukács resulta inseparable de los desarrollos filosóficos de Historia y Conciencia de clase. Para Lukács, Lenin representó un nuevo tipo de enfrentamiento con la realidad en el que domina la prioridad de la praxis en la relación directa entre teoría y praxis.