Dividida en dos tomos, mujeres y hombres, esta antología no pretende ofrecer un panorama de la literatura del país, publicitar a una generación, ni aprovecharse de nombres taquilleros para promoverse a sí misma. En cambio, pensada para aparecer cada año, su fin es agasajar a nuestros lectores con algunas de las obras más intensas y arriesgadas que, por razones oscuras, no figuran en el ámbito donde predominan los reflectores es decir, entre los Lados A.