Mary Lennox es una niña feúcha, mandona y grosera que a nadie le cae bien. Tras la muerte de sus padres, Mary debe mudarse con un tío que nunca había oído mencionar y que, se dice, es jorobado y de un muy mal temperamento. En una mansión de más de cien habitaciones e innumerables jardines, Mary se interesa por uno al que está prohibido entrar, pues fue cerrado y la llave enterrada una década atrás.